El Hospital de Viladecans ya utiliza sólo electricidad renovable

El centro sanitario es una de las entidades aliadas de la Misión Climática de Ciudad, que busca que Viladecans sea climáticamente neutra para reducir el impacto del cambio climático en el territorio y en la salud de las personas


El Hospital de Viladecans consume a partir de este enero energía eléctrica exclusivamente verde. El equipamiento sanitario ha estrenado un nuevo contrato de suministro con la empresa pública catalana La Energética, que le proporciona energía 100% renovable. Esto refuerza su papel como Hospital Verd y hace una decisiva contribución a la Misión Climática de Viladecans, de la que es aliado.


Un centro hospitalario tiene una elevada necesidad de recursos energéticos y proveerse de electricidad renovable supone una muy elevada reducción de emisiones de CO2 que tiene un impacto positivo en la salud de las personas y del planeta.


La ampliación del hospital con el nuevo edificio Mil·lenari ya se hizo con criterios ‘Green Hospital’. En el ámbito energético, se incorporaron 150 placas fotovoltaicas para generar energía renovable, así como sistemas de recuperación de frío y calor. Para aprovechar al máximo la generación de energía se impulsaron estrategias para vincularla a la ocupación de espacios. El edificio también tiene un sistema de monitorización para maximizar la eficiencia energética y el confort y facilitar su mantenimiento.


Un gran aliado para la Misión Clima de Ciudad


El Hospital de Viladecans es una de las entidades aliadas de la Misión Climática de Viladecans, una estrategia de ciudad para que el municipio sea climáticamente neutro, es decir, que sus necesidades de consumo no generen un impacto negativo en el medio ambiente. Se trata de un reto para el que el Ayuntamiento ha hecho un llamamiento a toda la comunidad local. La actuación del hospital es un buen ejemplo de la implantación del nuevo modelo energético transición energética desde renovable y descarbonizado en las ciudades, poniendo a las personas en el centro, que es precisamente el motor de la labor de Vilawatt.